25.3.09

duda

otra vez el aviador
empeña su pellejo y se encomienda
rosario al cuello a aquellos cielos
-los otros-
que espera no sean como estos,
mercaderes de todas las torpezas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

da que pensar y eso me gusta... terminar y armar el poema con lo que uno vive o siente
muy bueno
gracias
un abrazo
francisco

Laly dijo...

muy bueno, pega, deja el efecto del shock al lector...