21.11.08

venganza


“Santificar la venganza, dándole el nombre de justicia.” *


Te estoy plagiando, Federico.
Esto es violento y es humano,
demasiado humano.
La violencia dionisíaca
ese deseo por los placeres deshonestos
la saciedad que no se alcanza
sino con las manos sucias…
también es humano.
Tanto,
como el amor, la risa y el escándalo.
Acabar con la vida
como forma de la vida
pasión que es sed desenfrenada
la humana sed de venganza
la vida
la vida que puja
por nacer de la muerte…
Te estoy plagiando, Federico
y esto es humano, sí
como la baba,
esa baba venenosa de los jueces
y de los sacerdotes
que nombran la verdad y la justicia.
Propensión natural a la muerte,
igual que a la vida
antagonismo de lo que fuimos siempre
aunque todos los párrocos y sus puritanos
lo condenen, sí
con la boca, articulando las palabras, sí
la boca
la misma que a escondidas
lame la sal prohibida de los cuerpos calientes
y mata.
¡Pero atención!
Lo mismo que aquí se condena,
incinera, más allá
la carne de los hombres-insecto
por dictado de los mismos jueces y los mismos sacerdotes.
Le llaman “justicia”
pero sépanlo, es venganza.
¿Y qué pasa cuando el hombre intenta sacarse
el chaleco de fuerza?
¿Cuál es el crimen?
¿Y cuál, el castigo?
Vos sabés.
Contestame, Federico.


* F. Nietzsche, Genealogía de la moral, 1887.

4 comentarios:

El Lucas dijo...

esto está muy bueno, muy bueno.

la hija del fletero dijo...

te gusta porque lo podrías haber escrito vos, nischecordobés! ¿cuándo vamos a prender fuego la ciudad? eh? señor de los pájaros? sevemos.

Laly dijo...

Ufff... si no leía al señor filósofo pensaba que eras vos, te tengo fe!! muy bueno che!!

Anónimo dijo...

creo profundamente en su contenido, me da placer ver que otros seres no soportan ser ovejas
como texto lo veo impecable, creo que es un poema que da placer leerlo
gracias, realmente gracias
francisco